Messi y un culebrón que no pinta nada bien
Todo terminó de saltar por los aires en el FC Barcelona cuando se filtró la información de que Leo Messi había pedido, por medio de un burofax, su salida del club.
Sin duda, después de todos los desastres vividos en lo deportivo y en lo institucional, este hecho era la última gota que colmaba el vaso de una afición que está presenciando como la entidad a la que anima vive uno de los peores momentos de su historia.
Y es que el crack argentino es todo un emblema. Se podría decir, incluso, que es parte del escudo. Nadie imaginaba años atrás un Barça sin Messi. Pero todo apunta a que ese momento ha llegado.
Los motivos de su adiós, a expensas de que él los confirme, parecen claros: el mal hacer de la directiva y la falta de un proyecto ganador. Por ese lado, es comprensible la decisión de Messi, aunque también está la postura que defiende que si tanto ama al FC Barcelona debería quedarse y remar para cambiar el escenario.
Quedan horas y días muy tensos en la ciudad Condal hasta que llegue la solución a un culebrón que no le está beneficiando a ninguna de las dos partes.
